¡QUÉ SE CALLE LA CALLE!

Y que cuando mi sesudo amigo Paco se pone a reflexionar salen de su privilegiada materia gris verdades y bocanadas de pensamientos críticos, reaccionarios, honestos como pocos. Y es que este incansable luchador activista de la verdad, de la utopía y de un mundo mejor y honesto no se da por vencido nunca, aún con sus lógicos momentos de cansado desánimo ante la realidad de un mundo injusto, mezquino y prostituido por un capitalismo aberrante que nos devora las mas básicas e intrínsecas aptitudes humanas convirtiéndonodos en auténticos depredadores de nuestro propio entorno y naturaleza en una lucha maratoniana y cansina de despropósitos provocados por el hambre del capital y la servil pleitesía de política. Ahora como antaño sucedió, nuevas generaciones de guerreros sin armas y disconformes con el mundo que les han legado, se han lanzado a una lucha que ya no será estéril porque han conseguido captar y expandir un sentimiento de “DISCONFORMIDAD” tan reaccionario como aquél de mayo del sesenta y ocho, pero que juega con las bazas de las nuevas tecnologías, la razón del que se rebela pacíficamente y el derecho a oponerse a aquello que consideran ilegítimo, injusto y sobre todo inmoral.

Se podrá criticar su desorganización (que no lo es, ya que fue originariamente un movimiento improvisado que ha alcanzado dimensiones inesperadas, y por tanto, todo un éxito), su rebeldía (siempre fue ésta la conciencia de la sinrazón) y su utópica lucha (que mantiene siempre viva la esperanza); pero lo que indudablemente no podrán hacer es desprestigiar con la demagogia de los voceros encorbatados y grandes salones, el que unos “maravillosos indignados” hayan puesto en brete a toda la clase política mundial y que como bien apunta Paco, han conseguido despertar conciencias y abrir la ventana de un mundo viciado y lleno de miasmas ladinas con aires de libertad y democracia bien entendida en el derecho de hablar, como de hablar el pueblo, en la calle, y sin más lecturas que su viva voz. Nunca fue tan digno estar indignado. Así que desde mi humilde aportación solo puedo decir…, ¡Qué no se calle la calle!

Jordi Carreño

¡QUE  SE  CALLE  LA  CALLE! por Paco Tena

Este título no es mera retórica; es lo que el subconsciente de la majeta que tiene su despacho en lo que fue la Dirección de Seguridad de Franco, en la Puerta del Sol de Madrid, traicionó subliminalmente al pronunciar ese exhabrupto de “que vayan a acampar delante de la Moncloa!” . Pues no, señora marquesa consorte, por mucho que se empeñe en acallar la calle, este ruido ensordecedor del silencio de los indignados que acampan delante de su bonito despacho okupado, no desaparecerá cuando levanten sus precarias tiendas de campaña. Simplemente cambiará el panorama que a tantos nos ha devuelto una vivificante bocanada de aire fresco renovado. Sin solución de contuidad seremos probablemente millones de cabreados con el encubierto programa de su partido los que nos sumaremos a esa turbulencia que ha sacudido las empolvadas alfombras de la política al uso. La nube de miasmas que esta revolución de indignación ha levantado será muy difícil que pueda hacerla invisible su voz engolada de falsa chulapona.

Durante toda la campaña electoral -cansina y sin una sola propuesta ni programa de alternacia real, acumulando falsedades para distraer al personal- hemos tenido que soportar su mirada bizqueante de vieja cobra maligna que, convientemente retocada con el socorrido “fotoshop”, nos ha amenazada mil veces repetida desde todo poste o farola disponib le. Una masa aborregada y obediente a las consignas de los medios de intoxicación ha funcionado, como un ejército embrutecido, a la orden de una marca comercial (que es en lo que se ha convertido el PP) para forzar un cambio hacia la nada. Porque, no nos equivoquemos en juicios más o menos sesudos o pseudo politológicos: la masa descerebrada e inane no ha perseguido ningún objetivo regeneracionista. Un simple vistazo a lo que ha salido de las urnas (“sandokanes” cordobeses, “gürtelos” valencianos y diversos “vendedores de corbatas de humo” con falsas utopías independentistas) nos coloca en un desierto casi insoportable, más cercano a un entorno berlusconiano que al escondido –y probablemente inexistente- paraíso liberaloide, plagado de desesperanzas, retornadas de la UE o falsas denunciantes, todas con una falsa sonrisa de reminiscencias reptiles.

Parece que sólo nos queda el frágil consuelo del sonido de la calle de los indignados. Por eso resulta tan ofensivo el mensaje subliminal que emana desde los despachos: “¡que se calle la calle!”. Será cada día más difícil de imponer esa sordina a un estruendo de silenciosas manos levantadas contra la corrupción político-financiera, que avanzará imparable por las anchas avenidas informáticas, con voces renovadas a cada instante. Para desesperación de los que se alegran de forma imbécil por un triunfo que sólo anuncia tiempos de privatizaciones, corrupciones en cadena y la fácil excusa de la prescripción de delitos contra la ciudadanía, que invalidan a perpetuidad a sus implicados. ¡Larga vida al M-15-M!   

Francisco González de Tena.   

DERECHO A RÉPLICA: Muñoz Molina considera que “no se puede volver atrás y usar el pasado como hace Zapatero”…

Roma, 2 ago (EFE).-

El escritor español Antonio Muñoz Molina confiesa su hartazgo hacia los temas que centran la actualidad española, que resume en “Guerra Civil y toros”, y considera que “no se puede volver atrás y usar el pasado como lo hace (el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez) Zapatero”.

Muñoz Molina confiesa su hartazgo hacia los temas que centran la actualidad española, que resume en “Guerra Civil y toros”

“Parece que aquí no se hace otra cosa que hablar de Guerra Civil y de toros, claro. Y así no se afrontan los problemas reales de un país que tiene un 20 por ciento de paro y un 30 por ciento de fracaso escolar”, lamentó Muñoz Molina en una entrevista que publica hoy el diario italiano “Corriere della Sera”.

Según el escritor, “no se puede hablar de Guerra Civil” como si los españoles “estuviésemos divididos como entonces”, ya que ha transcurrido “demasiado tiempo” y ello no corresponde, afirma, “ni a los políticos, ni a los jueces, sino a los historiadores”.

Para el escritor e historiador andaluz, “la historia tiene que ver con el pasado” y, en su opinión, los españoles necesitan hacer un pacto con el recuerdo.

“La España de 1936 era rural y analfabeta y estaba aislada económicamente. La de hoy no tiene nada que ver con la de entonces. Es una obviedad que no podemos olvidar. Si nos referimos continuamente al pasado no entendemos el presente”, alertó el autor de “La noche de los tiempos”, su última novela, con la que viajó a los últimos meses de la Segunda República, la Guerra Civil y el exilio.

Después de más de dos décadas reflexionando sobre la Guerra Civil y la posguerra española, Muñoz Molina (Úbeda, España, 1956) alzó su voz contra “la moda” de la Memoria Histórica y publicó esas páginas para reivindicar un pacto sobre lo ocurrido en la guerra.

“Cuando escribí el primer libro sobre la Guerra Civil, los críticos me decían: ¿Por qué te ocupas de esto? No es que no se pudiera escribir sobre ello, es que, simplemente, no estaba de moda”, recuerda Muñoz Molina, quien lamenta que el tema se haya convertido “en una moda política”.

El escritor afirmó que “hoy en día, los políticos e intelectuales se niegan a aceptar su propia historia al completo y no quieren ver los errores cometidos por su propio bando”.

Y sostiene que en España hay una paradoja: “Se habla obsesivamente del pasado, pero no se conoce casi nada, sólo versiones partidistas”.

“Aunque los historiadores hayan hecho bien su trabajo”, reflexiona, “aún hoy no se es capaz de tener una visión de conjunto”.

Sin ningún libro en gestación, porque no tiene “la ansiedad de escribir un libro al año”, Muñoz Molina mira ahora hacia el futuro con ganas de “que lleguen los nuevos escritores, hijos de inmigrantes, que nos cuenten la nueva España mestiza”.

“Será muy interesante leer novelas de alguien que es mitad marroquí y mitad español, chino y español, senegalés y español. La mirada del hijo del inmigrante es muy rica, porque es doble: mira hacia el mundo de sus padres, a las raíces, y al mundo nuevo al que pertenece. En ambos mundos se siente en casa y extranjero”, argumentó.

Y es que, según el escritor, esas son “las dos experiencias fundamentales para escribir: conocer muy bien algo y al mismo tiempo verlo un poco desde fuera”.

EFE via Yahoo! España Noticias

NOTA DEL EDITOR:

MUÑOZ MOLINA Y EL BORRÓN y CUENTA NUEVA: “Pasar página como si no hubiera ocurrido no evita lo sucedido. No puede haber impunidad para el mal”

“…Y así no se afrontan los problemas reales de un país…”. Con esta frase me quedo como inicio a mi réplica al Sr. Muñoz Molina, por otra parte quiero antes de nada  dejar claro mi respeto y admiración por su trabajo, aunque no sus reflexiones. Dicho esto, parece que el Sr. Molina obvia a los miles de familiares que  todavía tenemos sepultos por  toda nuestra extensa geografía,  a los niños secuestrados, a los exiliados, los expropiados, encarcelados y  a todos los represaliados,  es decir, nos solicita civilizadamente que nos olvidemos de los nuestros, que lo hagamos por el bien del país, que  pasemos página sin terminar de leerla, que la historia sólo es pasado y que el mejor modo de avanzar es obviando la misma.

Creo que para alguien formado, inteligente y además historiador como él, no debería pasarle por alto que para que un país acometa su futuro con garantías,  primero debe resolver sus cuentas con la historia. No se trata de vengar a ultranza los padecimientos y tropelías cometidas por el régimen franquista, sino más bien todo lo contrario, lo que se pretende es recuperar la memoria histórica de un país desmemoriado, se trata de hacer justicia ante la barbarie, se trata de recordar lo acontecido de un modo que permita a las nuevas y futuras generaciones conocer y aprender sobre los yerros pasados, hacerles ver que los delitos contra lesa humanidad no pueden quedar impunes; y sobre todo que,  recordar no es sinónimo de parar. El pasado nos debe servir de guía para el futuro.

Sin historia y sin justicia  flaco favor le hacemos al país,  y  por ende a todas esas generaciones que serán el futuro del mismo. Y sí es cierto que la situación de antaño nada tiene que ver con la de ahora, y es por eso mismo,  que no debemos temer saldar las deudas del pasado teniéndole miedo a repetir los mismos errores en el futuro. Si mantenemos la premisa de que aquellos que olvidan su historia están condenados a repetirla, veremos que  es más fácil caer en el error que si no se hacemos nada. No creo que Alemania  que ha afrontado su pasado con valentía y un raciocinio ejemplar,  esté al borde de un nuevo Reich fascista que pueda poner en peligro su hegemonía y la estabilidad europea. Sin embargo está penado el fascismo y se mantiene el recuerdo a través de sus museos, arquitectura, educación y política. Es decir,  a través de su cultura y educación tanto como por su política y legislación.

No soy memorialista por venganza, no me dedico a cobrar cuentas pretéritas, sólo pretendo recuperar el recuerdo y las vida de aquellos que la perdieron o no la tuvieron dignificándolos,  haciendo que se cumpla y haga justicia,  sólo quiero pasar página, intentar perdonar y sobre todo y ante todo, no olvidar, no olvidar lo sucedido como salvaguarda de que nunca más volverá a suceder Sr. Molina.

La historia no está para olvidarla, no es sólo para los historiadores, la historia es una parte de nosotros mismos, nos enseña, nos recuerda y nos debería dirigir. Y para tener una visión global y de conjunto de la historia, primero hay que completarla, la historia que nos enseñaron, la historia escondida, únicamente forman parte de la historia partidista y cercenada y no es por tanto a la verdadera historia. Eso sin entrar en otras disquisiciones como el derecho y los acuerdos internacionales firmados y ratificados por nuestro país.

El problema no es llamar a los fantasmas del pasado, el problema somos nosotros que somos incapaces de aprender, y por eso,  es necesario trabajar para recuperar lo perdido. Si permitimos el olvido y la impunidad, entonces no tenemos futuro, o al menos,  no un buen futuro.

Escrito para La Memoria Vi@:

http://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/08/02/munoz-molina-considera-que-no-se-puede-volver-atras-y-usar-el-pasado-como-hace-zapateromunoz-mio/

Jordi Carreño Crispín

Vicepresidente de la A. I. La Memoria Viv@

LAS CHICAS TRICOLOR, LA NUEVA SAVIA REPUBLICANA…

Merilé Barceló Benavente

Aurora Carreño Ramón (primera por la izquierda) con su amiga Helena

Aurora y Merilé, no son simplemente dos nombres. Son dos chicas jóvenes, una camino de los dieciséis años y la otra camino de su mayoría de edad. Dos jóvenes comprometidas con un ideario, el republicano, con el trabajo de recuperación de la memoria histórica republicana y comprometidas con el trabajo por un mundo mejor, más libre, más Mundo.

Cualquiera puede pensar en que las influencias paternas y maternas tienen mucho que ver, e indudablemente así debería ser, ya que las hemos criado,  educado y algún residuo de nuestras acciones habrá calado en algunos estratos de la materia y memoria de nuestros hijos (en este caso concreto hijas); pero yo dudo de que todo éste mérito recaiga en los padres. Y lo dudo, porque cada uno es libre de elegir sus opciones, y en mi caso concreto y particular (tengo dos hijos- ni importa decir que orgulloso de ambos-), uno es totalmente apolítico y su compromiso es más con el día a día, con la educación de otros jóvenes y con la vida deportiva y sana (cada cual escoge su camino), mientras que la otra es una ávida lectora, comprometida y politizada con todos las causa perdidas (creo que ahí si hemos influido en algo) y sobre todo, una convencida republicana, no por simbología, sino más bien por los principios ilustrados. Merilé también viene de buena casta, como los galgos, pero también ha tomado partido por ella misma, y se nota de su primer acto memorialista importante “Casavieja”, al que acudió entre el convencimiento y la obligación, y que tengo la impresión que aquél emotivo día que nos marcó a todos, incluso a los memorialistas más bregados, la marcó a ella y tomó una decisión importante para su futuro (no sé si sabiéndolo o no), pero una decisión que a partir de ahora será parte de su camino en la vida. Y me alegro mucho por ella y por todos nosotros. Me alegro por ambas.

Estas chicas tricolores no son una excepción, aunque por desgracia no abundan demasiados los jóvenes hoy en día comprometidos con ideales sociales, políticos, etc.; y sobre todo, dispuestos a regalar parte de su tiempo a dar la cara y obviar videoconsolas, salidas a discotecas u otras actividades ociosas y lúdicas seguramente más apetecibles  por actividades y acciones  de verdadero compromiso y calado ético. Gracias por ello.

Por eso hoy les escribo estas líneas a ambas, y a ellas,  como representación del resto de juventud que también siguen sus mismos pasos, para que sepan, no sólo lo orgullosos que estamos todos sus mayores (y no hablo de sus padres), sino de todos aquellos que valoran su valiente, comprometida e inconsciente decisión. Y digo lo de inconsciente no porque no lo hayan meditado, que seguramente si lo han hecho; sino porque han escogido el camino más difícil, el del compromiso, y eso es de agradecer, sobre todo por las implicaciones personales que suponen.

Como decía, les escribo para transmitirles que el tiempo es traidor, que está repleto de sinsabores y decepciones y que uno nunca puede decir  aquello de que…“de esta agua no beberé”, que todavía son muy jóvenes, que el trabajo que hoy han iniciado tendrá momentos en los que las hará pensar si lo que hacen vale la pena o no, recapacitar si el balance es o no positivo, si las luchas idealistas están por encima de lo personal. Hoy no tengo una respuesta para ninguna de ellas, pero sí sé una cosa. Cuando crees en algo (y eso que en la vida no hay verdades absolutas), y lo crees con total certeza, eres consecuente y fiel con lo que piensas y haces, con tus ideales en definitiva (y no hablo de política sino de filosofía, del modo de ver y entender las cosas, de la vida en sí); y además, eres generoso y te entregas, compartes con los demás, y vives respetando todo eso, llegas a conseguir algo que pocas personas pueden sentir y menos comprender…”consigues hacer feliz a la gente, a los demás”; y eso, finalmente si repercute en ti, es decir, también eres feliz”.

Así que no sé lo que pasará con el tiempo chicas, pero habéis elegido un camino pedregoso, lleno de bellos y áridos  paisajes. El que sigáis recorriendo el mismo o no, sólo es una decisión vuestra, pero si os sirve de acicate, es tan importante lo que habéis hecho ya, que incluso hoy,  no he querido dejar pasar la oportunidad de hacéroslo saber. No simplemente el deciros que estamos orgullosos, felices, y satisfechos de vuestras decisiones, que lo estamos; sino que sois el relevo nuestro. Que eso implica una responsabilidad que al día de hoy todavía se os escapa, pero que con vuestro corazón y bien amueblada cabeza llegaréis a entender. ¿El qué? Que sois la nueva savia republicana, que cogeréis el testigo allá donde nosotros lo dejemos por el paso del tiempo o incapacidad de hacer más, y que entonces, seréis vosotras las que deberéis defender y regir los destinos de todo aquello que representa  cuidar la libertad, la igualdad y la fraternidad, la  memoria de tanto esfuerzo y lucha. Y eso no es cuestión baladí, es una gran responsabilidad.

Pero tampoco os asustéis. Porque hoy no estáis obligadas más que a seguir haciendo lo que ya hacéis, y si el tiempo traidor os aparta de este camino, tampoco habréis fracasado, por que estoy seguro que vuestro corazón e ideario será siempre el mismo, pero hay cosas que uno nunca puede predecir. De todos modos yo seguiré durmiendo tranquilo sabiendo que en esta carrera de fondo hay gente dispuesta a recoger el testigo.

Jordi Carreño Crispín

Aurora haciendo de reportera para la Memoria Viv@ en el acto de Casavieja (Ávila)

Merilé en el acto del Cementerio del Este de Madrid (Almudena)

Estrasburgo enmienda la plana al Supremo…

Estrasburgo enmienda la plana al Supremo

Última actualización

Hasta cuatro sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos avalan las tesis de Garzón en los crímenes del franquismo. Toda una clara línea jurisdiccional que arranca de Nuremberg y que obliga España a perseguir dichos crímenes.


NUEVATRIBUNA.ES / ISABEL G. CABALLERO 19.05.2010

Amén de muchas otras –que no por su menor dimensión dejan de tener su importancia-, cuatro son las sentencias fundamentales del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que avalan al juez Baltasar Garzón en la causa de los crímenes del franquismo.

Se trata de las dos decisiones adoptadas en el ’caso Papon’ contra Francia (1998) y el ‘caso Kolk Kislyiy’ contra Estonia (2006); además de las sentencias en el ‘caso Korbely’ contra Hungría (2008), y la más reciente de todas, el ‘caso Kononov’ contra Letonia (2009).

Todas ellas fundamentan la propuesta de ley “de verdad, justicia y reparación” elaborada por Miguel Ángel Rodríguez-Arias, profesor de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha, y sirven de base al auto del juez de la Audiencia Nacional para la investigación de los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura, asunto que le ha costado la suspensión de funciones dictada por el Poder Judicial.

Entre todas ellas, la que ha vuelto a copar la atención mediática ha sido el ‘caso Kononov’, una sentencia de del 26 de enero de 2009 que ha vuelto a ser ratificada por Estrasburgo tras la protesta ejercida por Rusia. Y retoma actualidad en el marco del proceso que se sigue contra Garzón; es más, viene a avalar las tesis defendidas por el mismo. Estrasburgo enmienda así la plana al Tribunal Supremo en cuanto a la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad y la aplicación de la Ley de Amnistía de 1977.

La historia del derecho internacional en crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, contra la paz y genocidio viene de largo. Algunos antecedentes se encuentran ya en la época de los egipcios, pero no es hasta la Revolución Francesa cuando esas formas primigenias empiezan a evolucionar hasta culminar en la Convención de la Haya de 1898. En el caso Kononov, lo que hace Estrasburgo es “desautorizar expresamente al Supremo que viene a decir que Nuremberg no es aplicable para los crímenes del franquismo”, explica Rodríguez-Arias.

En los procesos de Nuremberg se fija que desde enero de 1933 los crímenes contra la humanidad son perseguibles. Nuremberg significa el “basta ya”, el “nunca más” de la comunidad internacional, llegándose incluso a enjuiciar a jerarcas nazis por conspiración en hechos muy anteriores al inicio de la Segunda Guerra Mundial, en concreto del año1923 cuando tras la refundación del Partido Nazi (1921) dirigido por Hitler encabezó el fallido intento de golpe de Estado contra la República de Weimar.

Dichos principios se elevan a rango de principios generales del derecho por resolución de la ONU de 1948. Y es en 1950 cuando el Convenio Europeo de Derechos Humanos en su artículo 7.2 establece que esos crímenes son enjuiciables y que Nuremberg es vinculante.

Llegados a este punto es necesario precisar una cuestión. El artículo 7.1 de dicho Convenio dice que “no hay delito sin ley previa”, pero su punto 2 es el que marca la excepción: ”El presente artículo no impedirá el juicio o la condena de una persona culpable de una acción o de una omisión que, en el momento de su comisión, constituía delito según los principios generales del derecho reconocidos por las naciones civilizadas”. La interpretación es evidente aunque el Supremo la ignore: ambos preceptos del mismo artículo (7) deben ser interpretados de manera concordante; es decir, no hay delito si no hay ley previa, bien, pero si el delito es contra la humanidad queda anulado el 7.1. Esto es precisamente lo que el Tribunal Supremo no toma en consideración en el caso de Garzón además de decir que dichos crímenes (los del franquismo) ya están amnistiados.

El Convenio Europeo de Derechos Humanos fue ratificado por España el 10 de octubre de 1979 sin que el poder legislativo formulara reserva alguna sobre el 7.2. Entonces, “¿cómo es posible que si el Parlamento no pusiera objeción alguna lo haga ahora el Supremo?”, se pregunta Rodríguez-Arias, para quien el Alto Tribunal “se ha excedido en sus competencias”.

Por todo ello, hace ya mucho tiempo (exactamente desde cuando España ratificó el Convenio) que la jurisprudencia internacional obliga al Estado español a investigar y perseguir los crímenes del franquismo. Y no sólo no ha sido así, sino que además se da la “paradoja” de que Garzón está acusado de prevaricador por su intento de enjuiciar dichos crímenes.

A esto hay que añadir lo que marca la propia Constitución Española de 1978 respecto a que “las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España” (artículo 10.2); y que “los Tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones solo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios Tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho Internacional” (artículo 96.1).

PDF: Sentencia del caso Kononov

Nueva Tribuna:

http://www.nuevatribuna.es/noticia/36551/ESPA%C3%91A/estrasburgo-enmienda-plana-supremo.html

La “Tricolor acompañará a la “Ñ” en el Día del Español”

Sábado, 19 de junio de 2010 12:00 - 13:00 Plaza Vázquez de Mella (junto a la Gran Vía) MADRID

Acompañar pacíficamente a la celebración festiva del Instituto Cervantes…

Dentro de los actos para celebrar el “Día del Español”, el Instituto Cervantes ha decidido organizar una encuesta a través de Internet para preguntar cuál es la palabra más significativa del idioma. Lamentablemente, el lunes día 14, justo cuando la palabra “República” encabezaba la clasificación, sobrevinieron problemas técnicos de índole no aclarada, que en última instancia han provocado diversas interrupciones, seguidas de la decisión administrativa de detener el servicio. ¡Qué mala suerte! Sea como fuere, hemos sabido que el Instituto Cervantes prevé celebrar el “Día del Español” en las calles, a través de una serie de actos públicos cuyo desarrollo está previsto que tenga lugar en la madrileña Plaza de Vázquez de Mella. Ante esto, algunas republicanas y republicanos nos hemos animado a participar pacíficamente en los festejos, acompañándoles y mostrando nuestra alegría y solidaridad con los organizadores del Instituto Cervantes, víctimas de una lamentable confusión generalizada. Por eso, acudiremos con nuestras BANDERAS REPUBLICANAS, para poner una nota de color en los festejos, compartir nuestras calles —que son de todas y todos—, y ayudar a celebrar este maravilloso nexo lingüístico que, junto al resto de idiomas cooficiales, forma parte de nuestra diversidad cultural.

¡Salud y República!