Carta a los tres Reyes Magos…

reyes-magos-moteros-produkziones-infinitas_redimensionar*****

A más de uno le extrañará el título de este post. Pero permitirme que mantenga esta capitalista y religiosa tradición; y que,aunque sea republicano más que confeso, me perdonéis esta pequeña frivolidad. No pierdo nada por probar y menos si consigo que se cumplan algunas de mis peticiones. Ya me criticaréis en otra ocasión. Ahora se acerca el tiempo de paz y de soñar. (No sólo en la loteria). Con vuestro permiso dejadme volver a mi infancia y que la inocencia de mis peticiones, lleguen hasta alguna alma caritativa, que me pueda hacer alguno de estos regalos.

Este año me gustaría que me pudieseis regalar algo de lo que os pido en mi carta. Aunque sé, que será muy difícil, y que no todo depende de vosotros tres. Así que sin más dilación paso a escribiros mí lista de peticiones:

Me gustaría en primer lugar pediros, que todo aquel que haya sufrido alguna desgracia personal este año se viese recompensado de alguna manera. En especial todas aquellas víctimas del terrorismo, sean cuales sean, sus condiciones y procedencias. Seguidamente, todos aquellos que hayan sufrido algún tipo de desgracia por catástrofe natural o provocada. Véase como ejemplos los terremotos, maremotos, etc. (Como los acontecidos en Asia últimamente u otros), y los incendios del verano o daños colaterales motivados por la acción del hombre. Y como no, me gustaría también que todas aquellas personas que han sido víctimas de la guerra, el hambre, la maldad y la violencia del prójimo, se vean, y sean, no sólo reconfortadas y compensadas moralmente, sino también, económica y socialmente, judicialmente, etc., etc. Pero sobre todo, que todos ellos sean capaces de reconstruir sus vidas de nuevo, con un ápice de esperanza, con ilusión, y con la convicción de que son los últimos en sufrir en nombre de todos los demás desgracias semejantes. Y, que sin caer en el olvido, sino todo lo contrario; puedan recordar y mirar atrás sin ser para ellos una carga continua el dolor y la desesperanza por las pérdidas sufridas; si no más bien todo lo contrario, que el recuerdo de aquellos, y aquello añorado y querido que ya no volverá, viva eternamente en sus corazones y en el de los demás, gracias a su recuerdo permanente y al mantenimiento de la memoria colectiva. Que este mismo sentimiento se haga extensivo para aquellos que a pesar de los años, siguen buscando y recordando a los suyos.

Os pido también, coherencia y sensibilidad para todos los dirigentes políticos del mundo, independientemente de sus ideologías. Que no nos mientan más, que no nos infravaloren nunca, que miren y escuchen más a sus pueblos y no los intereses mercantilistas, y de poder individual y partidista. Que sean capaces de dialogar sin que sus diferencias sean insalvables para el propio diálogo. Y aunque no lleguen a grandes acuerdos y consensos, que al menos sean capaces de realizar una política útil para los pueblos que representan, y hagan mejorar mínimamente las cosas. Sobre todo, que no menosprecien a aquellos que los eligen, y que sólo tienen valor para ellos cada cuatro años. (También pueden estrechar manos y besar a la gente en los mercados durante sus mandatos). Que no olviden nunca que ellos trabajan para el pueblo, y no el pueblo para ellos.

Que los inmigrantes puedan trabajar donde quieran libremente, pero sobre todo, y si es posible, en sus países de origen con sus familias y amigos, y en su entorno habitual. Y en caso de no ser así, que sea de manera oficial y sin especulaciones de las mafias de vidas humanas, con todos sus derechos y obligaciones formando parte de esa nueva sociedad con la que van a convivir, y que con el tiempo enriquecerán con el mestizaje entre ambas culturas.

Y que la inmigración, juntamente con los gitanos, negros y cualquier otra raza o etnia minoritaria, así como los homosexuales y lesbianas, los discapacitados, los enfermos crónicos, y cualquier tipo de ciudadanos del mundo, que de un modo u otro se sienten afectados y discriminados por su sexo, raza o religión, o cualquier otra circunstancia discriminatoria, dejen de una vez por todas, de ser: “los ciudadanos de segunda fila”.

Que no veamos nunca más a mujeres maltratadas física y psíquicamente por hombres neardentales, egoístas y violentos. Y que estos paguen caro sus excesos, sus abusos y sus muertes. Pero tampoco, más hombres muertos y enterrados en vida, por arpías usurpadoras de la fuerza bruta, por la fuerza del daño psicológico y del plan maquiavélico, que de todo hay en esta viña.

Que los niños, sean niños de verdad, y que su único trabajo sea el de formarse estudiando, y jugando como requieran sus distintas edades y condiciones culturales, en libertad, con alegría y con respeto. Que nunca sean ellos parte de los juegos de los adultos; y que a estos les caiga todo el peso de las leyes sino los respetan, cuidan y protegen debidamente; y sobre todo si abusan de ellos en el modo y forma que sea.

Que las religiones respeten al laicismo y a las otras religiones, tal y como este las respeta a ellas. Y que entre ellas, no haya religiones de primer y segundo orden, sino todas iguales, con los mismos derechos y obligaciones ante las sociedades en las que están instauradas, y que estas, elijan sus deidades por cuestiones de fe, y no políticas, territoriales, económicas, etc…

Que los pueblos se respeten entre ellos, y caigan definitivamente las barreras ideológicas y físicas, para ser todos ciudadanos universales. Respetándonos cada uno las peculiaridades y diferencias del otro, sin más nacionalismo que el universal al respeto del ser humano y de su entorno.

Que seamos capaces de no matar a nuestro planeta por la ambición desmesurada y consumista de nuestras sociedades, y por nuestra poca conciencia de los recursos que utilizamos y sobre todo malgastamos.

Que la educación sea una realidad en todo el planeta, al igual que la sanidad. Que la cultura y el saber ganen la partida de una vez por todas al desconocimiento y a la enfermedad.

Más que obvia y difícil es la petición de que se acaben las guerras, y que el dinero empleado en matar a la gente sea invertido en educación, sanidad, investigación y desarrollo, y sobre todo en el tercer mundo y la propia gente destinada a finar por la inhumana industria armamentística.

Que todos seamos más solidarios con todos, y que el egoísmo personal no pueda sobre el bienestar colectivo.

Y sobre todo, y este deseo es mucho más sencillo y asequible de conseguir: Que esta misiva sirva, aunque no sea para que se cumplan mis peticiones, al menos como acicate para que más de dos personas si la han leído, y se sienten aludidas, hagan propósito de enmienda en sus vidas. Y que si otras tantas más la leen, reflexionen sobre el mundo en que vivimos y el que nos gustaría vivir. Y si alguien la lee, y no se da por aludido, y tampoco le hace reflexionar en algo, le pediría que la volviese a leer.

Por último espero también no tener que pediros nada más que juguetes para mis hijos el próximo año, regalos para mi mujer y resto de familia, y como no, para mis amigos también. Y aunque esto sea más caro para el bolsillo, seguramente lo podré soportar con más dignidad y menor daño de conciencia que todo lo demás. Porque mi familia y yo, ya nos encargamos de lavar nuestras conciencias ayudando en todo aquello que podemos, y como podemos, pero nos gustaría contar con más apoyo para repartir más los esfuerzos. Somos muchos, demasiados para estar parados, pensando en que nada podemos hacer. Con poco que hagamos cada uno, será siempre más eficaz que no hacer nada.

Jordi Carreño Crispín.

Me voy a repetir como el ajo…

ajosUna semana más, siete días de trabajo duro, de universidad, de tareas de la Memoria Viva y de Recuperación de la Memoria; y llega el fin de semana. Quería descansar y regalarle algo de tiempo a mi familia, siempre sacrificada y dándome apoyo. Quería escribir a unos cuantos amigos, tirarme encima de mi butaca favorita y seguir devorando cualquiera de los tres libros empezados y que están encima de mi mesita de noche. Quería hacer muchas cosas, para no tener que hacer nada.

Abro mi correo electrónico particular y el de la Memoria Viva, y de repente siento frustración; y el cansancio deviene sobre mí como un tsunami. Tanto esfuerzo para nada. El correo sigue vacío de respuestas del resto de organizaciones, estamentos, etc. a los que se les remitió la “Carta por la esperanza” (Más de seiscientos envíos), para haber recibido sólo una docena de respuestas. Me pregunto entonces… ¿Realmente hay ganas de luchar o sólo de aparentar? ¿Qué tenemos en común todos los afectados? ¿Por qué tengo que invertir otra vez mí poco tiempo libre, si tan siquiera soy digno de recibir una respuesta aunque sea negativa? ¿Vale la pena?

Empiezo a leer los correos recibidos de mis amigos, publicidad y de repente encuentro un correo de Drope, otro de Leonor, los correos de los comentarios del blog de Rosario y de Raquel. Los abro y voy leyendo cada uno de ellos. El de Leonor me pone las pilas, recojo su texto, lo corrijo y empiezo a editarlo para su publicación en “La Memoria Viva”, me peleo con el sistema intentando incluir la mayoría de fotografías que me ha enviado; pero, es imposible. Después de veinte minutos consigo poder colgar cuatro de ellas y editarlo. Leo los envíos del bueno de Pedro y siento que no debo fallarle, así que abro la página de la ARMH y veo como anda el foro. Los mismos de siempre (los buenos y batalladores/as). Me río y vuelvo a los correos y me pongo a trabajar. A extraer las informaciones, documentaciones y a buscar datos sobre lo recibido. Me llega una información de mi asesoría y gestoría, que actúa a modo de bebida energética en mi ánimo. Entonces decido actualizar los dos blogs, el de “La Memoria Viva” y el propio. Apruebo los comentarios enviados y entre ellos los de la guerrera Rosario; en ese momento, una descarga de energía positiva se apodera del estado anímico que me pesaba como una losa y desaparece el cansancio. (Tengo que enviarle un correo felicitándola por el trabajo en Tot Marató. Lo haré más tarde). Raquel ha colgado también dos buenos comentarios. ¿Cómo voy a fallarles si ellos son el motivo por el que me he liado en este asunto?

Así que, ¡Se acabó la depresión!, el fin de semana tranquilo. Voy a volver a remitir todos los correos, a todos los que no HAN CONTESTADO. Voy a escribir unas cuantas cartas más y voy a buscar más enlaces para hacer más ruido. Voy a planificar un calendario de actividades y si me queda tiempo dormiré algo. Pero no voy a dar el brazo a torcer por un motivo sencillo. Tengo detrás o delante (No sé todavía donde estoy) el mejor equipo humano, para llevar a cabo una tarea como esta. Tengo una deuda con los que de verdad son la parte importante de la historia (Los que ya no están). Tengo una deuda con mi familia y ha de valer para algo. Así que amigotes de la derecha de Dios, os vais a cansar de jordi64. Pienso repetirme como el ajo.

Por cierto, desde aquí, gracias a todos los que con vuestra presencia virtual nos dais fuerzas para seguir adelante. Gracias por los mensajes de apoyo. Gracias por vuestras colaboraciones. Gracias por vuestro esfuerzo y lucha.

Por: Jordi Carreño